En detalle
Los móviles suelen escribir las coordenadas GPS en el EXIF de cada foto salvo que se desactive el etiquetado de ubicación. Las coordenadas se guardan como grados, minutos y segundos y pueden situar una imagen con precisión de metros. Los archivos compartidos que conservan su geoetiqueta pueden revelar dónde vive, trabaja o viaja alguien.