En detalle
Suele medirse como el cambio anual de un índice de precios al consumo. Al 3 % anual, los precios se duplican en unos 24 años (regla del 72), así que el efectivo pierde poder adquisitivo. Una rentabilidad «real» es la rentabilidad nominal menos la inflación, por eso el ahorro que rinde menos que la inflación se reduce en términos reales.